Protitucion prostitutas en chile

protitucion prostitutas en chile

Cabe consignar que esos chequeos los paga el Estado. Tampoco se permite bailar en el local. Sólo se permite el show erótico, que puede incluir desnudos e incluso sexo explícito en el escenario, pero si un cliente desea los servicios sexuales de una de las mujeres, deben llevarlas fuera del local. En ambos casos, no necesariamente son prostitutas. Algunas sólo bailan, otras solo ofrecen compañía, pero son las pocas.

La gran mayoría sí ejercen el comercio sexual. No obstante no hay como saber si estas mujeres tienen o no sus controles sanitarios al día. Zuliana Araya ejerció el comercio sexual callejero 33 años. Los clientes, dice, son variados y muchos de ellos no buscan ni siquiera sexo: Zuliana no esta de acuerdo con un Barrio Rojo. Concuerda que primero hay que regular y legislar sobre la prostitución. La concejal afirma que la solución al comercio sexual callejero no pasa por trasladar a un solo sector a las prostitutas.

Pasa por intentar ofrecerles otras alternativas de empleabilidad, algo por lo cual ha luchado desde la agrupación Afrodita y ahora como autoridad comunal en Valparaíso, pero reconoce que también es difícil cuando muchas veces son quienes ejercen el comercio sexual, los que no quieren salir de esa actividad. Antonella y Haly son prostitutas. Ejercen en un cabaret de la zona y tienen una visión bastante particular del tema.

En ambos casos dicen, a cambio de seguridad. Por ejemplo, un servicio de sexo oral donde en un local se cobra entre 10 mil y 20 mil pesos, en la calle se puede encontrar en 5 mil. Sin control, sin resguardo, sin seguridad. Esto mientras que por 40 mil o 50 mil pesos se puede contratar el servicio completo con una scort en un departamento privado.

Antonella lleva 5 años ejerciendo el comercio sexual. Nadie en su familia sabe. Algunas dicen que cuidan enfermos de noche, otras que van de empleadas a otras ciudades. Adolfo es dueño de un cabaret. Tiene entre 10 y 15 mujeres trabajando para él y concuerda en que hablar de un Barrio Rojo es una irresponsabilidad si sólo se busca concentrar el comercio sexual callejero en un solo lugar.

Guardando las proporciones, hace la misma comparación. El comercio ambulante le hace daño al comercio establecido, en el caso del comercio sexual callejero es lo mismo, afirma. El tipo les tiene departamento, les paga gimnasio, estilistas y finalmente ellas cobran cifras altísimas donde un porcentaje queda para él y el resto para ellas. También hay mujeres que se dedican en forma independiente a ofrecer sus servicios privados.

Adolfo agrega que antes de pensar en un Barrio Rojo, hay que legislar primero para regularizar y autorizar el ejercicio real del comercio sexual en locales, establecer reglas claras.

Hay que darle seguridad a los negocios y a las mujeres que allí trabajen. Recién ahí se puede eliminar o reducir al menos el comercio sexual callejero, porque me imagino -dice- que ese es el objetivo de un Barrio Rojo, de lo contrario no tiene sentido. Una vez que eso ocurra, que esté todo regularizado, recién ahí podemos hablar de un Barrio Rojo. Cafés con piernas, bailarinas exóticas, saunas, casas de masajes, incluso restaurantes que contratan prostitutas como meseras, pero todos saben que allí hay en su mayoría, prostitutas.

Establecer un Barrio Rojo no es sólo concentrar el comercio sexual callejero en un solo lugar. Así lo plantea el ex fiscal de delitos sexuales y ahora alcalde de Los Andes, Mauricio Navarro.

Porque por una parte se reconoce la actividad pero no es posible -por ejemplo- otorgar patentes comerciales a locales porque tampoco se clarifica si esto corresponde a hechos reñidos con la moral y las buenas costumbres.

Dice el alcalde y ex fiscal que si se llegara a establecer un barrio rojo, podría eventualmente generarse a través de las herramientas territoriales, la prohibición de ejercer la actividad en otro lugar que no sea el establecido para esos efectos.

En la actualidad el comercio sexual se condena cuando se generan tres factores: Así lo explica Navarro. Sin embargo y a pesar de estas regulaciones, existen menores de edad que clandestinamente ejercen el comercio sexual. Así lo reconoce Zuliana Araya, concejal transgénero de Valparaíso.

Una opinion similar tiene Haly, prostituta que accedió a contarnos algunos secretos nocturnos. Por ejemplo, que muchas menores de edad son abusadas sexualmente y finalmente terminan ejerciendo el comercio sexual.

Al ser regularizada la actividad y catalogada formalmente como una actividad comercial, y al tratarse de una transacción de dineros, debiera hacerse un pago de impuestos. Ahora bien, legislar y establecer parametros serios, no con la ambigüedad que hay hasta hoy, es fundamental. Me han querido sacar muchísimas veces del Metro, siempre gente mayor, de edad avanzada.

A veces me dicen las cosas y me quedo callada, pero a veces les contesto. Tiene tres hijos y dice que sólo su hija mayor sabe a lo que se dedica, pero que nunca lo han hablado abiertamente. Yo me pongo mi horario, decido mi salario, y no tengo que esperar un mes para cobrar mil pesos, ni 15 días para cobrar El punto de inflexión estaría determinado por la forma en que se entiende a la trabajadora sexual. Lo anterior excluye, por cierto, el proxenetismo, la trata de personas y la prostitución infantil, elementos que configuran delitos tanto en Chile como en la mayoría de los países del mundo.

Al no estar nuestro rubro reconocido, no podemos optar a tener cosas como una salud integral, imposiciones, postular a un subsidio habitacional, etc. Hacen entrega de material, preservativos, folletos con información en prevención y acompañamiento al centro de salud sexual.

El documento preliminar, realizado entre noviembre y diciembre de , se construyó sobre encuestas realizadas a 92 mujeres que ejercen el comercio sexual en distintos sectores de la comuna de Santiago, incluyendo el sector de calle San Antonio, los cafés ubicados en la zona de Diagonal Cervantes, el sector de 10 de Julio y la calle Emiliano Figueroa.

Los resultados dan cuenta de algunas características relevantes sobre cómo son las trabajadoras sexuales, arrojando datos como que el 40,2 por ciento de las encuestadas tiene entre 20 y 30 años; que el 49,3 por ciento es migrante, siendo la mayoría peruanas 13,7 , colombianas 10,3 y dominicanas 10,1 ; y que el 89,6 por ciento tiene al menos un hijo.

A través de diferentes oficinas a nivel nacional, el organismo es el encargado, entre otras funciones, de realizar controles ginecológicos a las trabajadoras sexuales, enfocados en la detección de enfermedades e infecciones de transmisión sexual. Contrario a lo que se piensa, el carné no asegura que la trabajadora sexual se encuentra sana, libre de VIH y otras enfermedades de transmisión sexual.

En este sentido, portar el carné de control de salud sexual solo asegura que la trabajadora asiste a controles en alguna de las oficinas de Unacess. Nancy Gutiérrez señala que estas instancias resultan insuficientes: Sería ideal que todas las trabajadoras sexuales pudieran tener chequeos médicos generales. Debido, entre otras cosas, a la idea de ilegalidad que ronda el trabajo sexual y a lo difícil que resulta abordar el tema con las propias trabajadoras, en Chile casi no existen estudios universitarios, investigaciones o expertos doctrinales sobre el tema.

El estudio del año recomienda, entre otras cosas:

: Protitucion prostitutas en chile

PROSTITUTAS JAPONESAS EN LA CORUÑA VIDEOS DE PROSTITUTAS TRABAJANDO Ex prostitutas escorts a domicilio
PROSTITUTAS EN BASAURI PROSTITUTAS EN CASTRO 696
CASA DE PROSTITUTAS VILLAVERDE ALTO ANUNCIO VIDEOS PROSTITUTAS ESPAÑOLAS Por ejemplo, un servicio de sexo oral donde en un local se cobra entre 10 mil y 20 mil pesos, en la calle se prostitutas a domicilio bilbao prostitutas gta encontrar en 5 mil. Despentes señala que fue agradable recibir dinero por algo que las mujeres, a través de un contrato matrimonial, han dado gratis: María José Cumplido Historiadora. La cruda realidad de la prostitución rural en Chile: Así se cursó primer parte por acoso callejero en Las Condes: Una vez que eso ocurra, que esté todo regularizado, recién ahí podemos hablar de un Barrio Rojo.
PROSTITUTAS EN LA CAMA VIEDOS PROSTITUTAS 888
Protitucion prostitutas en chile Ahora bien, legislar y establecer parametros serios, no con la ambigüedad que hay hasta hoy, es fundamental. Sin embargo, ya tienen identificados en Santiago a tres locales. Las ciudadanas peruanas empadronadas por Carabineros fueron Los resultados del modelo sueco para enfrentar la prostitución son elocuentes: Volver a la portada. Sin control, sin resguardo, sin seguridad. Viajar solas y felices Hace 45 minutos.

Nadie en su familia sabe. Algunas dicen que cuidan enfermos de noche, otras que van de empleadas a otras ciudades. Adolfo es dueño de un cabaret. Tiene entre 10 y 15 mujeres trabajando para él y concuerda en que hablar de un Barrio Rojo es una irresponsabilidad si sólo se busca concentrar el comercio sexual callejero en un solo lugar. Guardando las proporciones, hace la misma comparación. El comercio ambulante le hace daño al comercio establecido, en el caso del comercio sexual callejero es lo mismo, afirma.

El tipo les tiene departamento, les paga gimnasio, estilistas y finalmente ellas cobran cifras altísimas donde un porcentaje queda para él y el resto para ellas. También hay mujeres que se dedican en forma independiente a ofrecer sus servicios privados. Adolfo agrega que antes de pensar en un Barrio Rojo, hay que legislar primero para regularizar y autorizar el ejercicio real del comercio sexual en locales, establecer reglas claras. Hay que darle seguridad a los negocios y a las mujeres que allí trabajen.

Recién ahí se puede eliminar o reducir al menos el comercio sexual callejero, porque me imagino -dice- que ese es el objetivo de un Barrio Rojo, de lo contrario no tiene sentido. Una vez que eso ocurra, que esté todo regularizado, recién ahí podemos hablar de un Barrio Rojo. Cafés con piernas, bailarinas exóticas, saunas, casas de masajes, incluso restaurantes que contratan prostitutas como meseras, pero todos saben que allí hay en su mayoría, prostitutas. Establecer un Barrio Rojo no es sólo concentrar el comercio sexual callejero en un solo lugar.

Así lo plantea el ex fiscal de delitos sexuales y ahora alcalde de Los Andes, Mauricio Navarro. Porque por una parte se reconoce la actividad pero no es posible -por ejemplo- otorgar patentes comerciales a locales porque tampoco se clarifica si esto corresponde a hechos reñidos con la moral y las buenas costumbres. Dice el alcalde y ex fiscal que si se llegara a establecer un barrio rojo, podría eventualmente generarse a través de las herramientas territoriales, la prohibición de ejercer la actividad en otro lugar que no sea el establecido para esos efectos.

En la actualidad el comercio sexual se condena cuando se generan tres factores: Así lo explica Navarro. Sin embargo y a pesar de estas regulaciones, existen menores de edad que clandestinamente ejercen el comercio sexual. Así lo reconoce Zuliana Araya, concejal transgénero de Valparaíso.

Una opinion similar tiene Haly, prostituta que accedió a contarnos algunos secretos nocturnos. Por ejemplo, que muchas menores de edad son abusadas sexualmente y finalmente terminan ejerciendo el comercio sexual. Al ser regularizada la actividad y catalogada formalmente como una actividad comercial, y al tratarse de una transacción de dineros, debiera hacerse un pago de impuestos.

Ahora bien, legislar y establecer parametros serios, no con la ambigüedad que hay hasta hoy, es fundamental. Por ejemplo se condena la prostitución, pero por otra parte por razones sanitarias se reconoce como actividad y se resguarda. Pero desde el punto de vista tributario, hay una especie de nube negra en torno al tema que debe ser regularizado, dice el alcalde.

Sin considerar el factor valórico que va por otro carril de la discusión, dice, hay una falla de mercado. El comercio sexual privatiza sus beneficios y socializa los costos. Por lo tanto sólo en base a estimaciones y considerando las tarifas en promedio de lo que se ofrece como ingresos en los avisos publicitarios, el país deja de percibir sólo por concepto de impuesto a la renta, mil dolares mensuales. Algo así como 1. Para Zuliana Araya pagar estos tributos podría ser aceptado por las nuevas generaciones —como les llama— de trabajadores sexuales.

Si bien las opiniones son divididas en este punto, en un tema donde sí concuerdan todos quienes consultamos es la previsión. Lo complejo es que la prostitución esta asociada a efectos colaterales, como drogas, consumo excesivo de alcohol, etcétera. El problema es que como en Chile esa actividad no esta regulada, no tienen donde conseguir ese permiso.

Lo mismo ocurre con los locales donde se ejercen estas actividades. Por eso es tan dificil enfrentarla, dice otro policia consultado. Ahora bien, las preguntas son simples: En Suecia la prostitución es considerada como un aspecto de la violencia masculina contra mujeres, niñas y niños. A esta estrategia se le suma una importante inyeccion de recursos en materia social para ofrecer una oportunidad distinta a quienes ejercen la actividad. Los primeros años no hubo resultados y las autoridades detectaron el problema.

Falta de fiscalización de las policías. Entonces se abocaron a capacitar en la materia a los agentes y al cabo de unos meses los resultados mejoraron. Esto se reafirma con un estudio encargado por el gobierno de Escocia a la Universidad de Londres respecto a la prostitución. Los resultados del modelo sueco para enfrentar la prostitución son elocuentes: En este sentido, portar el carné de control de salud sexual solo asegura que la trabajadora asiste a controles en alguna de las oficinas de Unacess.

Nancy Gutiérrez señala que estas instancias resultan insuficientes: Sería ideal que todas las trabajadoras sexuales pudieran tener chequeos médicos generales. Debido, entre otras cosas, a la idea de ilegalidad que ronda el trabajo sexual y a lo difícil que resulta abordar el tema con las propias trabajadoras, en Chile casi no existen estudios universitarios, investigaciones o expertos doctrinales sobre el tema. El estudio del año recomienda, entre otras cosas: Lo anterior resultaría interesante al momento de intentar proyectar la forma en que debe abordarse el tema en nuestro país.

The economic and social bases of prostitution in Southeast Asia. Pese a este reconocimiento, la autora se apuró en explicar que esta posición no implica una postura definitiva respecto a la legalización del trabajo sexual en los diferentes países.

Nancy opina que durante muchos años las trabajadoras sexuales han sido vistas como víctimas, pero que en la mayoría de los casos eso no es real: Somos harto grandecitas para saber lo que hacemos, lo que queremos.

El trabajo sexual no se trata de eso. El que trabaja en esto no puede trabajar de carita, no puedes trabajar con el cliente que a ti te guste. Tienes que escoger el sucio, el manco, el feo, el roto, el de todo el mundo, esa es la vaina.

En el estudio publicado por Fundaciones Salvia y Margen puede leerse el resultado de una serie de conversatorios con diferentes trabajadoras sexuales, tanto chilenas como inmigrantes. Sobre el abuso de poder policial, es posible leer frases como las siguientes: A donde quiera que usted vaya a trabajar tiene que aguantar cosas.

Para Nancy Gutiérrez, el trabajo sexual no reviste ninguna diferencia con cualquier otro tipo de trabajo.

protitucion prostitutas en chile